Con la llegada del temporal de lluvias en México, es fundamental asegurarse de que tu vehículo esté en condiciones óptimas para enfrentar las condiciones climáticas adversas. Las lluvias no solo afectan la visibilidad, sino también la tracción, la frenada y la seguridad general al conducir. Preparar tu auto con anticipación no solo protege tu inversión, sino que también puede evitar accidentes y situaciones peligrosas.
-
Revisión del sistema de frenos
La lluvia reduce considerablemente la eficacia del sistema de frenado, sobre todo si los componentes no están en buen estado. Antes de que empiecen las precipitaciones:
- Verifica el grosor de las balatas o pastillas de freno.
- Escucha ruidos anormales al frenar, como chillidos o rechinidos.
- Checa que el pedal de freno no se sienta esponjoso (lo cual podría indicar aire o humedad en el sistema).
- Considera realizar un servicio general de frenos si notas cualquier anomalía.
-
Estado de las llantas
Las llantas son el único punto de contacto entre tu auto y el pavimento. Una buena tracción es esencial para evitar derrapes o pérdida de control.
- Revisa el dibujo o labrado del neumático; debe tener al menos 2 mm de profundidad.
- Evita las llantas lisas o con desgaste irregular.
- Verifica la presión de aire recomendada por el fabricante; las bajas presiones aumentan el riesgo de aquaplaning.
- No olvides inspeccionar también la llanta de refacción.
-
Revisión de luces y limpiaparabrisas
Durante una tormenta, la visibilidad puede reducirse drásticamente. Por ello:
- Asegúrate de que todas las luces funcionen correctamente: faros, direccionales, luces de freno y niebla.
- Limpia los faros para mejorar su eficacia y considera pulirlos si están opacos.
- Cambia las gomas del limpiaparabrisas si dejan rayas, rechinan o no limpian bien.
- Revisa también que el depósito de líquido para parabrisas esté lleno con producto anticongelante si vives en zonas altas.
-
Inspección del sistema eléctrico y batería
Las lluvias y la humedad pueden afectar los sistemas eléctricos del automóvil:
- Verifica que la batería tenga buena carga y que los cables no estén sulfatados.
- Checa que no haya cables expuestos o con aislamiento dañado.
Si el vehículo tiene sensores, asegúrate de que estén bien sellados para evitar errores por humedad.
-
Revisión del sistema de ventilación y desempañado
Durante el temporal de lluvias es común que los cristales se empañen, dificultando la visibilidad:
- Revisa que el sistema de aire acondicionado o calefacción funcione correctamente, ya que ayuda a desempañar los cristales.
- Limpia el parabrisas por dentro con un paño seco y un producto antiempañante.
-
Verifica que no haya filtraciones
Las filtraciones de agua pueden dañar el sistema eléctrico y tapicería interior.
- Inspecciona los sellos de puertas, ventanas y parabrisas.
- Revisa que no haya humedad en la alfombra del piso del vehículo.
- Si detectas alguna filtración, acude a un taller para sellar las áreas comprometidas.
-
Revisión del sistema de suspensión y dirección
Una suspensión en mal estado puede volverse peligrosa en caminos mojados o con baches ocultos por agua:
- Escucha golpeteos o crujidos al pasar topes o baches.
- Revisa que la dirección no esté dura o inestable.
Preparar tu auto antes de la temporada de lluvias no es un lujo, sino una necesidad. Un mantenimiento preventivo oportuno puede evitar accidentes, proteger a tu familia y ahorrarte costosos daños. Recuerda que la seguridad comienza con la prevención y que cada componente del vehículo cumple una función clave al conducir bajo condiciones adversas.
Si no tienes experiencia o las herramientas para hacer estas revisiones, acude a un taller mecánico de confianza. Una revisión general antes de la temporada puede marcar la diferencia entre un viaje seguro y una situación de emergencia.